Es triste, pero es así.
Todos nosotros, al menos los que estamos interesados en el deporte, queríamos que nuestros deportistas consiguieran medallas en las pasadas olimpiadas. Finalmente 5 oros, 10 platas y 3 bronces… Eso es lo que se va a recordar de estas olimpiadas en lo que respecta a la actuación de los deportistas españoles. Creo que es muy triste.
Y creo que es muy triste porque no nos fijamos en muchas actuaciones que son igualmente admirables que la de aquellos que consiguen medalla. Por ejemplo aquellos deportistas que llevan años preparando esta olimpiada simplemente con el objetivo de estar en ella, que es un grandísimo objetivo. O los que consiguen cuartos y quintos puestos (muchos por cierto este año). O los que han tenido un mal día (Paquillo Fernández) o al menos no tan bueno como acostumbran (Gómez Noya). O los que han tenido mala suerte (Marta Domínguez). O aquellos que pelean por mejorar sus resultados de campeonatos anteriores,… Es decir, muchísimas actuaciones que pasan desapercibidas pero que encierran toda una vida de dedicación. Una vida dedicada al deporte, que les ha permitido destacar en su deporte hasta el punto de ser los mejores de España en su disciplina, algo que no podemos decir muchos de nosotros.
Me gustaría que los que leáis este artículo penséis un poco en lo que es realmente el deporte y en lo que son las olimpiadas. Para mí el deporte debería significar para la mayoría de nosotros DIVERSIÓN, y para los que se lo toman algo más en serio debería significar SUPERACIÓN, superación de uno mismo. Yo considero que aquella persona que se divierte haciendo deporte e intenta superarse día a día es realmente un DEPORTISTA OLÍMPICO.
Un saludo.

